jueves, 26 de julio de 2007

Misantropía...

Una sobreestimación hacia las personas produce jaquecas, contractura muscular, decaimiento y hasta ganas de llorar. ¿Por qué arriesgarme, si siempre conocí lo que vendría? El pesismismo se ha vuelto en mi mejor amigo, el único entre tantos que jamás me ha fallado. Pero, disimulemos y actuemos como personas integras, llenas de vida y más que felices, para que no incomodemos a nadie. Después de todo, somos lo que escribimos.


..."Navegaba en las lúgubres tinieblas de la soledad, preguntándose sin lograr responderse ¿que lo envió ahí? La traición, deslealtad, quizás el engaño, le produjeron una amarga sensación que lo hacia sudar y retroceder en el tiempo, la cual permitía ver una diminuta señal de felicidad entre sus labios. Aparentemente aquella época fue la más estable de su vida, pero extraía sucesos que lo consumían cada vez más y le arrebataban sus pocos deseos de seguir existiendo. Su lucha no obtuvo mayores resultados. Sin embargo, se regocijaba al recordar su frívola mentalidad, la misma que ahora le impedía cambiar el mundo"...




1 comentario:

Andres Demön Mendfez dijo...

solo puedo decir que la misantropia es algo que me ataca generalmente

saludos guapeton